sábado, 24 de abril de 2010

SIGNOS VITALES

Los signos vitales son indicadores que reflejan el estado fisiológico de los órganos vitales (cerebro, corazón y pulmones).

Expresan de manera inmediata los cambios funcionales que suceden en el organismo, los cuatro signos vitales son: la temperatura corporal, pulso, respiración y tensión arterial, los cuales deben ser considerados globalmente.

Deben basarse en mediciones confiables, objetivas y gráficas ya que son fenómenos o manifestaciones que se pueden percibir en un organismo vivo en forma de constantes vitales y requieren de mediciones confiables para sustentar la valoración clínica de enfermería; su interpretación oportuna coadyuva a decidir conductas de manejo.

El uso de los principales juicios clínicos de enfermería son cuándo y con qué frecuencia se valoran los signos vitales en relación al estado de salud, ya que los cambios funcionales que suceden en el organismo pueden ser calificados y cuantificados.

Existen momentos en que hay que valorar los signos vitales; en admisión hospitalaria, cuando el usuario presenta cambios en su condición funcional y por prescripción médica o de enfermería, antes y después de un procedimiento diagnóstico o tratamiento invasor, de una cirugía y de la administración de medicamentos que puedan afectar el sistema respiratorio o cardiovascular.

Los signos vitales constituyen una actividad esencial en la práctica de enfermería ya que reflejan el estado de salud del usuario.

Se denominan signos vitales, a las señales o reacciones que presenta un ser humano con vida que revelan las funciones básicas del organismo.

Los Signos Vitales son:

Respiración
Pulso
Reflejo Pupilar
Temperatura
Presión Arterial

Al prestar primeros auxilios es importante valorar el funcionamiento del organismo y detectar las alteraciones que son frecuentes en caso de accidentes; para ello es necesario controlar la respiración y el pulso.
La determinación de la temperatura y la presión arterial se realiza a nivel institucional, debido a que casi nunca poseemos los equipos para la medición de signos vitales. (Ya que por lo general no andamos cargando todo el tiempo el equipo necesario).
El control de la respiración y el pulso, además de ser necesario para determinar los cambios que se presenten como consecuencia del accidente, orientan al personal de salud para iniciar el tratamiento definitivo.

LA RESPIRACIÓN CONSTA DE DOS FASES:
La inspiración y la espiración
Durante la inspiración se introduce el oxigeno a los pulmones proveniente de la atmósfera y en la espiración se elimina bióxido de carbono.
En la respiración además de los órganos del aparato respiratorio, intervienen la contracción de los músculos del tórax y los movimientos de las costillas. Por eso en caso de lesiones a este nivel, es indispensable el control de este signo vital.

CIFRAS NORMALES DE LA RESPIRACIÓN
Hay factores que hacen variar el número de respiraciones, entre ellas:
El ejercicio; la actividad muscular produce un aumento temporal de la frecuencia respiratoria.
El sexo; en la mujer la respiración tiende a ser más rápida que en el hombre
La hemorragia; aumenta la respiración
La edad; a medida que se desarrolla, la persona la frecuencia respiratoria tiende a disminuir.

Procedimiento para controlar la respiración
Para controlar la respiración, tú como auxiliador, debes contar los movimientos respiratorios, tomando la inspiración y la espiración como una sola respiración.
Coloca al lesionado en posición cómoda (acostada) en caso de vómito con la cabeza hacia un lado.
Afloja las prendas de vestir.
Inicia el control de la respiración observando el tórax y el abdomen, de preferencia después de haber tomado el pulso, para que el lesionado no se de cuenta y evitar así que cambie el ritmo de la respiración.
Cuenta las respiraciones por minuto utilizando un reloj con segundero.
Anota la cifra para verificar los cambios y dar estos datos cuando lleves al lesionado a un centro asistencial o llegue el médico.


PULSO
Es la expansión rítmica de una arteria, producida por el paso de la sangre bombeada por el corazón.
El pulso se controla para determinar el funcionamiento del corazón. El pulso sufre modificaciones cuando el volumen de sangre bombeada por el corazón disminuye o cuando hay cambios en la elasticidad de las arterias; tomar el pulso es un método rápido y sencillo para valorar el estado de un lesionado.
Sitios para tomar el pulso
El pulso se puede tomar en cualquier arteria superficial que pueda comprimirse contra un hueso.
Los sitios donde se puede tomar el pulso son:

En la sien (temporal)
En el cuello (carotídeo)
Parte interna del brazo (humeral)
En la muñeca (radial)
Parte interna del pliegue del codo (cubital)
En la ingle (femoral)
En el dorso del pie (pedio)
En la tetilla izquierda de bebes (pulso apical)
Los más comunes son el pulso radial y el carotídeo.

RECOMENDACIONES PARA TOMAR EL PULSO
Palpa la arteria con tus dedos índice, medio y anular. No palpes con tu dedo pulgar, porque el pulso de este dedo es más perceptible y se confunde con el tuyo.
No ejerzas presión excesiva, porque no se percibe adecuadamente
Controla el pulso en un minuto en un reloj de segundero
Anota las cifras para verificar los cambios.

MANERA DE TOMAR EL PULSO CAROTÍDEO
En primeros auxilios se toma este pulso porque es el de más fácil localización y por ser el que pulsa con más intensidad.
La arteria carotídea se encuentra en el cuello al lado de la tráquea, para localizarlo has lo siguiente:

Localiza la manzana de Adán
Desliza tus dedos hacia el lado de la tráquea
Presiona ligeramente para sentir el pulso
Cuenta el pulso por minuto

MANERA DE TOMAR EL PULSO RADIAL
Este pulso es de mayor acceso, pero a veces en caso de accidente se hace imperceptible:
Palpa la arteria radial, que está localizada en la muñeca, inmediatamente arriba en la base del dedo pulgar
Coloca tus dedos (índice, medio y anular) haciendo ligera presión sobre la arteria.
Cuenta el pulso en un minuto

MANERA DE TOMAR EL PULSO APICAL
Se denomina así el pulso que se toma directamente en la punta del corazón. Este tipo de pulso se toma en niños pequeños (bebés).

Coloca tus dedos sobre la tetilla izquierda
Presiona ligeramente para sentir el pulso
Cuenta el pulso en un minuto

REFLEJO PUPILAR
Normalmente las pupilas se contraen al estímulo de la luz. Si ambas pupilas están más grandes de lo normal (dilatadas), la lesión o enfermedad puede indicar shock, hemorragia severa, agotamiento por calor, o drogas tales como cocaína o anfetaminas.

Si ambas pupilas están más pequeñas de lo normal (contraídas), la causa puede ser una insolación o el uso de drogas tales como narcóticos. Si las pupilas no son de igual tamaño, sospecha de una herida en la cabeza o una parálisis.

MANERA DE TOMAR EL REFLEJO PUPILAR
Si tienes una lamparita pequeña, alumbra con el haz de luz el ojo y observa como la pupila se contrae.

Si no cuentas con una lamparita, abre rápidamente el párpado superior y observa la misma reacción. No realices esta maniobra si hay señales de heridas u objetos extraños dentro de los ojos.

Si no hay contracción de una o de ninguna de las dos pupilas, pudiera haber daño neurológico serio.

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